La marca no sólo está compuesta por un logotipo o un símbolo, si no que engloba innumerables aplicaciones: si estas tienen un sentido y un criterio de aplicación adecuada, entonces es una buena marca.

No sólo ofertamos plantear una marca desde cero, si no que podemos aplicarla en infinidad de formatos, por supuesto, respetándola e implementándola con mucho cuidado:

Estableciendo parámetros que respeten el manual corporativo.

Haciendo una estrategia de implantación que puede incluir modelos de imagen, planes de comunicación, campañas publicitarias, presentaciones, marketing interno, marketing promocional, marketing ferial, producciones audiovisuales, degustaciones, regalos, etc.

Elaborando un protocolo de actuación detallado, con tiempos y pasos a seguir, para que esta implantación no sea traumática.

La implantación de la marca también incluye la gestión de la marca después de su lanzamiento. Este elemento a menudo descuidado es fundamental para mantener el nivel de prestigio alcanzado.

Si tu marca necesita nuevas aplicaciones, nosotros te daremos la solución.